Sunday, April 1, 2007

COSTURAS

Un indio, un negro, un polaco y un espanol se encuentran en una habitacion de hotel. Podria ser el comienzo de un chiste penoso, pero no. Alli nos encontramos los cuatro, cada uno llegado de un lugar distinto del universo y cada uno con su tema. El indio, Mister B., es un vendedor que viaja por el mundo tomando medidas a sus habitantes. Sus sastres estan en Hong Kong. El negro, C., y el polaco, A., son novios y residentes en Chicago, y a la sazon amigos del espanol –o sea, yo. Mi amigo K. decidio regalarme cuatro camisas a medida (probando asi que dar la tabarra acerca de la mierdacamisas que venden en este pais da fruto), y C y K decidieron agregarse. Uno, que es gay y d’Orense, creia que lo sabia todo en cuanto a moda, pero no. Uno no tenia ni punetera idea de que existen cinco clases de punos y tres de espalda, ni pajolera de que la delantera puede ser simple o doble, ni remota de que existen tres clases de ajuste, incluido el John Travolta in Saturday Night Fever (sic). Eso sin entrar en el tema anagramas (una, dos o tres iniciales? Que tipo de letra? Que color de hilo?). Ah, y los cuellos: business o italiano? Extendido o alargado? Mao quizas? Eche tanto de menos a mi amigo J. que domina el mundo del patronaje… Me encanto el aviso de C. a Mr. B., muy serio aquel, mientras el indio le tomaba las medidas: "tenga en cuenta," le advirtio, "que voy a cumplir cuarenta anos y que voy a perder peso o a ganarlo." (lo que el indio hizo con esa informacion, solo el o un especialista en teatro del absurdo lo saben). Una vez hubimos decidido los tres nuestros respectivos formatos llego el momento de la eleccion de tela. J., mi amigo prĂȘt-a-porter, me habia iniciado en el mundo del algodon egipcio via camisetas de Helmut Lang, pero yo no estaba preparado para el “pinpoint” o el “islands” y desde luego, derrape profundamente en el mundo mezclilla (cual es la diferencia, digo yo, entre polyester y nylon desde el punto de vista de la olor sudoripara? Se admiten comentarios). C. se desespero buscando un marron favorecedor (recordemos que es negro), yo decidi alejar al polaco de los amarillos (recordemos que es blanco) y me sumergi en la carpetilla de los rosas (recordemos que soy marica). Y en estas idiosincrasias estereotipicas estabamos cuando el indio decidio comunicarnos que aqui se paga por adelantado por si acaso nos damos el piro tras recibir la mercancia, a lo cual yo alegue que aqui se paga reembolso, por si el indio se piraba con nuestro parne. C. que es agente inmobiliario propuso pagar un adelanto pero no el total. El indio se puso nervioso y yo pense: para que te metes en berenjenales si esto es un regalo es de K.? El caso es discutir. Arreglado el entuerto, procedimos a las mediciones propiamente dichas. Por alguna razon, a C. se le midio el cuerpo Serrano en desnudez, a A. en camiseta de asas, y a mi con todo encima. A aquellas alturas ya no estaba yo para muchas preguntas. A. y el indio se hicieron muy amigos en torno al tema venta de joyas en internet. La amistad se extendio, sorprendentemente sin necesidad de alcohol o marihuana, y burla burlando, nos quedamos estancados en una de esas despedidas que se arrastran en el tiempo, hablando de lo dura que es la vida en Dallas y de lo maravillosa que es la existencia del mercader de genero. Que verborrea la del bombayano, chiquilla. Y asi, dos horas despues de haber comenzado su odisea textil, los clientes se alejaron en lontananza y se fueron a cenar unos tomates verdes fritos. Y luego se quejan de que los sastres a la antigua estan desapareciendo.

1 comment:

tete said...

pero que risas!! antes de decir que era basado en hechos reales, ya lo imaginaba. es que mi ro no puede no estar metido en saraos que versen sobre textiles varios. y tu hablando de j! pero do va a parar el deleite que se vislumbra en tus ojillos cuando en la lontananza ya comenzabas a arrastrarme hasta un misero zara o mas misero aun springfield. que no sera de ti rodeado ahora de alcurnias pecuniarias egregias! me encanta el mecenazgo de K. pero no prescindas de mi cuando vengas a Galiciaspain. me pido zara. como siempre.
bicos todos!